3 enero 2015
Hoy desde mi cama y a través de la ventana, pude ver la luna, con toda su majestuosidad, no tuve más que emocionarme al ver tanta grandeza, se manifestaba el poder de Jehová Dios en su creación.
Quisiera aprender a disfrutar del frío, sería muy emocionante, soñé con aprender a esquiar y bajar por la montaña, pero... Siempre se presentan los peeeero en mi vida, que pudiese cambiarlo....lo digo por mi salud, seria lo mejor que me sucediera, tengo 57 años y hay días que me siento una viejita, tal vez unos 80, cuando me levanto y camino lento, un poco encorvada porque el dolor no permite enderezarme.
Pues hoy -
21 de enero hace 58 años vine al mundo a las 6 am. Me da tristeza, estoy tirada en el sofá muy abrigada sin ánimo, depre, si lo llamamos así, no celebro los cumpleaños, pero no podemos evitar recordar que nuestra madre nos trajo al mundo, que empezó nuestra vida en la Tierra.
Ayer le decía a mi tercer hijo que cumplía sus 30 que Él, estaba subiendo la cima y que es lo que esperaba de su vida? éste sistema no nos ofrece nada, está destinado a la destrucción, entonces, que nuestro paso valga la pena, pero no con éxitos de los que la gente cree que son los mejores, sino la clase de seres humanos que deseamos que se nos recuerde, esa clase de personas que nuestro Creador desea.
Cuánto necesitamos!! un mundo nuevo, en el que no exista tiempo, ni años, se termine la vejez, las enfermedades y lo más execrable que es la muerte.
Si la gente entendiera y quisiera saber el propósito de nuestra vida, viviríamos con un verdadero significado y sentido, podríamos soportar todo lo que hoy nos agobia, estoy en el descenso de mi vida, pero tengo mi espíritu joven, tengo mucho más que aprender, tengo mucho que dar, debo vencer y ganar. Estoy escribiendo mi libro y mi nombre, el que voy a dejar a mis hijos y amigos si me durmiera antes de ver cumplidas las promesas de ver el fin de la gente desobediente y malvada y ver el comienzo de un mundo nuevo.
miércoles, 21 de enero de 2015
SOLO NOTAS OLVIDADAS
29 de diciembre 2014
Después de varios días de estar confinada en casa, salí momento al jardín, a pesar de que hace mucho frío, - 3 ° dice el termómetro, es un día con sol. Es muy agradable sentir esa mezcla de un tenue calor en la cara y el frío agobiante.
En los 5 minutos que soporté estar fuera, ví, que hay mucho que hacer, cortar varios árboles, podar los ciruelos, las manzanas y las peras. Darle mejor forma al jardín, en mi sueño está el poder hacerlo yo misma, no sé aún como encontrar la fuerza, esa energía que me caracterizaba, parecía que nunca me cansaba. Mis hijos me decían que parecía hormiga. No sé qué sucedió con ella, de pronto un día dejó de trabajar, ya no carga el doble de sus fuerzas en lo emocional, ni en lo físico, llegó un monstruo que va devorándola de a poco, primero fue lo que llamamos trombosis, pero ante cualquier batalla la hormiga la venció!!
Volvió a correr, a cargar el doble, volvió a vivir, pero éstos monstruos vuelven y no la dejan, ahora se llaman fibromialgia y dolor neuropático, la tienen carcomiendo su cuerpo entero.
Siento que éste último año y medio, he perdido la alegría de la vida, muy difícil vivir con DOLOR, no es un dolor que te tomas una tableta y pasa, es un dolor diario, sólo cambia de intensidad. Está allí y no te abandona, la hormiga está buscando cómo
salir del iverno y volver a cargar el doble y correr.
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